CEPIS/OPS/OMS

Método para la evaluación del impacto ambiental de un relleno sanitario

G. Andreottola
Institute of Sanitary Engineering
Polytechnic of Milan
Via F. Ili Gorlini 1, 1-20151 Milano, ITALY

R. Cossu y R. Serra
Institute of Hydraulics University of Cagliari
Piazza d'Armi, 1-09100 Cagliari, ITALY
1989


Indice general

    Procedimiento para la evaluación del Impacto Ambiental
    Método de evaluación del impacto utilizando matrices
    Aplicación del método para rellenos sanitarios
    Consideraciones finales
    Referencias

Procedimiento para la evaluación del impacto ambiental

El término "impacto ambiental" define la alteración del ambiente causada por la implementación de un proyecto. En este contexto el concepto ambiente incluye el conjunto de factores físicos, sociales, culturales y estéticos en relación con el individuo y la comunidad. El impacto ambiental en su más amplio sentido, es causado por la presencia de un proyecto que puede provocar efectos positivos como negativos. El procedimiento para la Evaluación del Impacto Ambiental (EIA), tiene por objetivo evaluar la relación que existe entre el proyecto propuesto y el ambiente en el cual va a ser implementado. Esto se lleva a cabo considerando la mayor cantidad de información disponible sobre diversos aspectos técnicos, legales, económicos, sociales y ambientales que permitan un juicio sobre su factibilidad y aceptabilidad. Para la evaluación del impacto ambiental se han propuesto numerosos métodos, muchos de los cuales surgieron al inicio de la década del 70.

Los métodos que se usan actualmente pueden ser agrupados en dos categorías:

  1. Métodos formales estructurados Como una guía y herramienta de trabajo para organizar la información ambiental derivada de un estudio del impacto;
  2. Métodos ad-hoc desarrollados para una situación específica sin considerar ningún esquema preestablecido.

En relación a los métodos formales, los ejemplos más significativos pueden ser agrupados en cuatro clases:

El primer método consiste en la superposición de mapas transparentes que relacionan todos los elementos de impacto (socioeconómicos, morfológicos, etc.), con la finalidad de presentar las áreas de impacto mínimo y máximo. Este método ha sido especialmente útil para estudios relacionados con la ubicación de infraestructuras, carreteras, oleoductos, etc.

El listado de preguntas comprende una serie de interrogantes sobre los diversos problemas ambientales que se pueden encontrar. Estas listas se recopilan involucrando a la mayor cantidad posible de expertos, instituciones, y poblaciones y deberán concentrarse en aquellos aspectos que serán objeto del estudio. Las listas de control representan una evolución de las listas de preguntas, y permite la individualización de actividades y elementos de impacto que pueden influir en el ambiente, así como en las categorías ambientales.

Las matrices pueden ser consideradas como listas de control bidimensionales; en una dimensión se muestran las características individuales de un proyecto (actividades propuestas, elementos de impacto, etc.), mientras que en la otra dimensión se identifican las categorías ambientales que pueden ser afectadas por el proyecto. De esta manera los efectos o impactos potenciales son individualizados confrontando las dos listas de control. Las diferencias entre los diversos tipos de matrices deben considerar la variedad, número y especificidad de las listas de control, así como el sistema de evaluación del impacto individualizado. Con respecto a la evaluación, ésta varía desde una simple individualización del impacto (marcada con una suerte de señal, una cruz, guión, asterisco, etc.) hasta una evaluación cualitativa (bueno, moderado, suficiente, razonable) o una evaluación numérica, la cual puede ser relativa o absoluta; en general una evaluación analiza el resultado del impacto (positivo o negativo). Frecuentemente, se critica la evaluación numérica porque aparentemente introduce un criterio de juicio objetivo, que en realidad es imposible de alcanzar. Entre los ejemplos más conocidos de matrices está la matriz de Leeopold (Leopold, 1971). Esta tiene dos listas de control que incluyen 100 posibles acciones ligadas al proyecto propuesto y 88 componentes ambientales susceptibles de impacto. Como resultado, los impactos a ser analizados suman 8,800. Este método requiere que la intersección entre cada acción y cada característica ambiental se entrecrucen. Luego, se inserta un número (del 1 al 10) en la parte superior del cuadrado de barras, para indicar el tamaño del impacto. En la parte inferior, otro número (del 1 al 10) indica su importancia. Otros ejemplos son la matriz de Moore (Moore y colaboradores, 1973), la cual requiere una evaluación en una escala ordinal de cuatro niveles (no significativo, bajo, moderado y alto) y la matriz de Clark (Clark y colaboradores, 1976), la cual proporciona una evaluación cualitativa basada en cinco polaridades:

Una herramienta más avanzada, actualmente en uso, es la de redes que introduce una secuencia de causa y efecto calificando al impacto como primario, secundario o terciario, y posibilita la evaluación del impacto acumulado, siempre y cuando se tome en consideración el grado de importancia y dimensión de la probabilidad de ocurrencia del impacto. En un examen más detallado, los dos últimos factores son análogos a la matriz de Leopold. La aplicación de este método, conocido también con el nombre de "árbol de impacto" fue llevada a cabo por Sorensen (Sorensen, 1971) al analizar el impacto causado por la construcción de una nueva carretera.

Uno de los principales problemas registrados en la literatura es obtener una evaluación cuantitativa del impacto que posibilite una confrontación de los efectos provocados por medio de valores numéricos. Esta tendencia fue aplicada por Sorensen en un procedimiento que fue establecido por primera en el Battelle Institute (Dee Norbert y colaboradores, 1972). Este método trata de evaluar los efectos sobre el ambiente mediante unidades "mensurables". Divide el ambiente en cuatro categorías principales: ecología, polución,. factores estéticos, y ambiente humano. El impacto sobre las diversas categorías ambientales se describe por medio de parámetros, cada uno de los cuales tiene un cierto valor según su importancia, de modo que la suma total es igual a 1000. Seguidamente, se introduce un índice de "Calidad del ambienté" para cada parámetro, con valores que varían entre 0 y 1, los cuales son trazados en una gráfica. De esta forma, multiplicando el Öndice de calidad por el peso relativo y sumando los valores obtenidos, se obtiene una evaluación numérica del impacto para cada categoría ambiental.

Debe subrayarse, que es difícil individualizar indicadores de calidad ambiental, que puedan ser medidos objetivamente, por lo tanto, este enfoque es problemático y poco práctico.


Método de evaluación del impacto utilizando matrices cromáticas

Esta sección describe un método para la evaluación del impacto ambiental utilizando tonalidades cromáticas para facilitar !a comprensión de los resultados finales del estudio. Esto representa el perfeccionamiento de un método usado para la evaluación de impactos causado por plantas de tratamiento de aguas residuales (Cossu y colaboradores, 1986). A continuación se consideran los pasos más significativos de esta evaluación.

Descripción General

Como marco de referencia, se han considerado las normas de la Comunidad Económica Europea (EEC, 1985). Se releva que la información debe ser provista por medio de una evaluación del impacto ambiental, pero esto no proporciona indicaciones sobre la manera cómo se debe evaluar el impacto ni sobre los criterios para controlar los efectos negativos. De esta manera, se desarrolla un nuevo método "ad hoc" que debe ser fundamentalmente flexible.

En efecto, la EIA se puede aplicar a:

  1. Un proyecto ubicado en un solo lugar
  2. Más de un proyecto, en un solo lugar
  3. Un proyecto en diferentes lugares
  4. Más de un proyecto en diferentes lugares
  5. Un proyecto que ya ha sido concretado

El esquema de la matriz cromática aquí propuesto se puede aplicar a cada uno de los cinco objetivos de la EIA. Esto es posible por la presencia de cinco esquemas de matrices, que muestran la interacción entre causas, elementos de impacto y categorías ambientales. Para llevar a cabo un análisis más detallado de las causas de impacto, se caracterizan diversas fases de evolución del proyecto y se relacionan con diferentes tipos de impacto considerando la duración, naturaleza del riesgo y probabilidad de que el evento ocurra. Las fases en consideración son:

  1. Fase temporal (estudio del proyecto y fase de construcción)
  2. Fase de operación ordinaria
  3. Fase de operación extraordinaria

Para cada una de estas fases, se preparan cinco matrices, tal como se explica más adelante.

Considerando la dificultad para cuantificar la interacción entre las diversas listas de control de cada matriz, se usa una representación cromática para describirías en forma cualitativa. Se han usado dos escalas cromáticas que corresponden a las influencias positivas o negativas, e incluyen cuatro niveles de evaluación expresados por diferentes tonalidades. Las cuatro tonalidades cromáticas corresponden a los niveles no significativos, bajos, moderados o altos.

La representación cromática permite una identificación inmediata y sintética de los elementos críticos de impacto, que eventualmente demandarán medidas de control.

Matriz de causas y elementos de impacto (Matriz A)

La primera matriz de la serie caracteriza las actividades del proyecto que causan impacto. Como el método se aplica a tres diferentes fases del proyecto, las tres matrices deben considerar los diferentes elementos de impacto para cada fase. Los elementos de impacto son los factores capaces de modificar el estado de las categorías ambientales. La importancia de las causas para la determinación de un impacto especifico se distingue por medio de diferentes tonalidades cromáticas.

La primera matriz (el primer grupo de matrices) individualiza el impacto ambiental de un proyecto para identificar luego la necesidad de mejorarlo. Para otros proyectos a ser evaluados, la matriz representa una eficiente herramienta para la toma de decisiones.

Matriz de indicadores y categorías ambientales (Matriz Al)

Las categorías ambientales pueden ser definidas como aquellos componentes del medio ambiente que reciben los efectos generados por los elementos de impacto. Esto incluye los componentes físicos del medio ambiente (aire, agua, flora, fauna, etc.) y también aquellos relacionados con las actividades humanas (salud pública, actividades económicas, relaciones sociales, valores humanos, etc.). Mientras que los elementos de impacto son peculiares para cada fase de operación, las categorías ambientales son invariables.

Para describir las categorías ambientales individuales de un proyecto determinado es necesario definir algunos indicadores relevantes. En realidad, el conocimiento de las categorías ambientales existentes, constituye una de las principales fases del procedimiento de evaluación de impactos y se exige en países como los Estados Unidos y Francia.

La evaluación de indicadores ambientales puede ser de naturaleza cualitativa o cuantitativa, dependiendo de las categorías existentes y de los instrumentos disponibles para la medición directa o evaluación matemática. La tonalidad cromática que resulta de la intersección entre un indicador y una categoría ambiental permite la evaluación cualitativa del estado ambiental así como la determinación de causas y efectos que propicien la instalación del proyecto.

Por medio de esta matriz (única por su independencia de las actividades ligadas al proyecto) es posible expresar un dictamen sobre la conveniencia de uno o más sitios para la instalación del proyecto lo que hace el método útil para encontrar la mejor ubicación.

Matriz de impactos potenciales (Matriz B)

La lista de control de esta matriz presenta los elementos de impacto y las categorías ambientales ya definidas en las matrices B y Al, respectivamente.

Por medio de la intersección de estas dos listas, se puede predecir el impacto potencial que ocasionará el proyecto sobre el medio ambiente, ya que la matriz B engloba todos los problemas considerados.

En realidad, si fuera necesario evaluar el impacto de un proyecto particular en varios sitios, se obtendrá el mismo número de matrices y luego de múltiples deliberaciones se pronunciará el veredicto de aceptación. En este caso, la diversidad de matrices B se confronta con la lista de variaciones de la matriz Al (ver la última sección). Esta última variación coincide con las diferentes características de los sitios mientras que la matriz A sigue inalterable por su dependencia con las características de la instalación.

Viceversa, si fuera necesario evaluar el impacto de más de una instalación en un solo sitio, las matrices B resultantes estarán influenciadas por la variación en las matrices A mientras que evidentemente la A 1 seguirá inalterada.

En el caso de que una decisión dependa de los resultados de más de un proyecto en más de un sitio, el número de matrices B aumenta considerablemente ya que es proporcional a las combinaciones de todos los casos posibles. De cualquier modo, las matrices Al suministrarán suficiente información para descartar inmediatamente aquellos sitios inadecuados para contener determinada instalación (ej. un relleno sanitario), lo que reduce la revisión de matrices B. Finalmente, en el caso de una instalación ya existente, la matriz muestra el impacto potencial, indicando aquellos puntos que requieren atención y control. En relación a los otros casos previamente discutidos, si bien la matriz B posibilita una primera opinión, la selección definitiva debe ser hecha solo después de una cuidadosa evaluación de la situación desde el punto de vista de la operación del proyecto.

Matriz de criterios restrictivos (Matriz C)

Tomando como base los impactos negativos potenciales individualizados en la matriz B, la cuarta matriz considera las operaciones y medidas que deben ser adoptadas a fin de limitar, eliminar o reducir a niveles aceptables, los impactos negativos.

Su acción debe tener influencia sobre las causas que contribuyen a generar elementos negativos de impacto y por ello requiere una cuidadosa evaluación de la matriz A. En este sentido, deben subrayarse dos aspectos importantes. Es necesario tener una visión clara de todas las posibles interrelaciones ya que un solo elemento de impacto puede estar influenciado por más de una mejora introducida. Además, debe recordarse que algunas medidas pueden producir simultáneamente efectos positivos en algunos elementos y negativos en otros. Por ejemplo, en los rellenos sanitarios, con el objeto de limitar el impacto causado por lixiviados mediante un sistema de captación y tratamiento en el sitio, junto con el evidente efecto positivo pueden presentarse efectos negativos como olores provenientes de varias partes de la planta de tratamiento. Por lo tanto la eficacia de las medidas tendrá que ser evaluada usando las dos escalas cromáticas ya definidas.

Matriz de impactos residuales (Matriz D)

Considerando las medidas de control y su eficacia, evaluadas con la matriz C, el método provee una quinta matriz para la evaluación del impacto reducido, esto es, del impacto residual una vez que las medidas de control se hayan establecido para hacer frente a las diferentes causas de impacto.

Esta matriz es análoga a la matriz B usada para evaluar el impacto potencial, difiere de esta última, en que permite expresar una opinión definitiva sobre el grado de compatibilidad de una instalación con respecto al ambiente circundante. Además la investigación cruzada de las matrices B y D permite apreciar la eficacia de los criterios de control. Esta última observación demuestra que tal herramienta es recomendable para aquellos casos donde la evaluación del impacto ambiental requiere la formulación de operaciones que restrinja cada vez más el impacto residual; este objetivo se puede alcanzar por medio de un proceso interactivo.

Esquema general del método

La Figura 1 muestra un diagrama de bloques del método de matrices cromáticas. La reiteración que se evidencia en el diagrama significa que el número de evaluaciones de impacto residual será similar al producto del número de proyectos por el número de sitios que se juzgue recomendable. Todas esas evaluaciones serán sujetas a un análisis cruzado antes del dictamen final

La Figura 2 representa las cinco matrices. Las flechas representan la secuencia lógica de uso. Obviamente, las etapas del diagrama se repetirán para cada una de las tres fases del proyecto, verificando el impacto residual en la fase temporal y en las fases ordinaria y extraordinaria.

Sólo la persona responsable de la decisión final puede dar el valor correcto al impacto presente en cada fase; esta tarea no es responsabilidad de la persona que lleva a cabo el estudio de impacto. Una vez definido el peso e importancia de cada fase (tomando en cuenta razones política-estratégicas) este método permite consolidar en una serie de matrices las diferentes fases; evidentemente esto implica trabajar con matrices de mayores dimensiones.


Aplicación del metodo para rellenos sanitarios

La herramienta metodológica descrita puede ser aplicada fácilmente a varios tipos de proyecto. Generalmente las categorías ambientales tomadas en cuenta son las mismas para todos los proyectos, como se señala en la prescripción de la EEC (EEC 1985).

  1. Hombre, flora y fauna
  2. Suelo, agua, aire, clima, paisaje
  3. Interacción entre los factores previos
  4. Bienes materiales y patrimonio cultural

Viceversa, los indicadores ambientales dependerán exclusivamente del tipo de proyecto ya que su función es orientar el estudio del ambiente preexistente hacia aquellas áreas que expliquen mejor la interacción entre el proyecto y su ambiente. Igualmente, las actividades particulares del proyecto no serán generales sino especificas para cada caso.

En las siguientes secciones el método se aplica para el caso específico de un relleno sanitario. Se debe tener en mente que la evaluación debe considerar la fase de funcionamiento ordinario, la fase temporal y además la fase extraordinaria. Cada una puede ser examinada como una fase individual o en conjunto, en cuyo caso los resultados se deben resumir en un solo grupo de matrices.

Matriz de causas y elementos de impacto Fase temporal

Fase Temporal

La fase temporal comprende el lapso desde la decisión para construir un relleno hasta su término. La necesidad de construir un relleno sanitario está ligada a un problema de degradación ambiental causado por la disposición sin control de residuos, y a la necesidad de cumplir con requerimientos legales.

Por lo tanto, la degradación ambiental y el acatamiento de una ley podrían ser consideradas como causas para la decisión de construir un relleno sanitario. Esta decisión es de por sí un elemento de impacto capaz de modificar el ambiente circundante; afecta las relaciones sociales por las eventuales protestas de la población que vive cerca del Sitio escogido y también afecta el valor del terreno.

El inicio de la construcción, la preparación del sitio y la ocupación del área provoca diversos elementos de impacto tales como ruido, tráfico pesado de camiones, polvo, etc., que aunque temporales, no deben ser ignorados.

La Tabla 1 presenta las dos listas de control de causas y elementos de impacto que resumen las consideraciones efectuadas anteriormente.

Fases de operación ordinaria

La identificación de los elementos de impacto en las tres fases se realiza por medio de la investigación de todas las actividades que comprende el funcionamiento de un relleno sanitario. Los elementos de impacto relacionados con las fases de relleno, compactación, cobertura, etc. son presentados en la Tabla 2. La importancia del rubro "tipo de residuo" debe ser subrayada ya que puede causar numerosos elementos de impacto; la población local es consciente de esto y es una consideración fundamental para la aceptación de un relleno sanitario.

Fase de operación extraordinaria

La Tabla 3 muestra una lista de causas y consecuentes impactos que se pueden presentar durante la fase extraordinaria. Se refiere a aquellas situaciones excepcionales que pueden ocurrir así se hayan tomado medidas de prevención.

Es importante señalar que esta fase debe ser estudiada independientemente de las otras a fin de obtener información que permita el establecimiento de medidas de control para prevenir catástrofes y para evaluar el riesgo asociado a tales situaciones.

Configuración de la matriz

La interacción entre las diferentes causas y elementos de impacto son resumidas en la Figura 3 que muestra las matrices A para las diferentes fases. Sin embargo, la discusión sobre el criterio que debe ser adoptado para la selección del peso (tonalidad cromática) para cada interacción causa/elemento de impacto permanece todavía abierto.

Matriz de indicadores y categorías ambientales

Como ya se estableció en la descripción general, las especificaciones de un proyecto requiere la selección adecuada de indicadores ambientales. Para rellenos sanitarios, los ítems que deben ser tomados en cuenta se representan en la Tabla 4 junto con la lista de categorías ambientales. Se puede observar que junto con estos ítems que permiten la elección de un sitio apropiado para un relleno sanitario (estudio hidrogeológico, climatológico, etc.,), además, se debe tomar en cuenta el indicador de "calidad" a fin de comparar el estado de las categorías ambientales con las que existían antes del proyecto.

Sería superfluo dar descripciones detalladas de las categorías ambientales, pero debe especificarse que la categoría "clima" es de gran importancia ya que es un elemento activo que influencia los elementos de impacto (por ejemplo la formación de lixiviado).

Su presencia se debe haber previsto en la matriz A entre las causas de impacto, sin embargo, por las restricciones que conlleva, podría aparecer como anómala, por lo tanto, es preferible incluirla en la presente matriz ya que el factor clima es decisivo para la ubicación del proyecto. Debe recordarse que el examen global de la matriz A1 permite, a priori, seleccionar la mejor ubicación del relleno sanitario.

En relación a la tonalidad de colores para el cuadrado de intersección, la elección dependerá de la especificación de los sitios y tendrá que estar apoyada por una serie de datos sobre la calidad del aire, agua, suelo, etc. y también sobre las tradiciones, situación socio económica, y condiciones urbanas. La Figura 4 presenta la matriz completa en la cual los cuadrados de intersección tienen bordes más oscuros.

Matriz de impactos potenciales

El impacto potencial de un relleno sanitario se obtiene mediante la confrontación de los elementos de impacto con las categorías ambientales. La matriz cromática permite una clara e inmediata visualización de la naturaleza de los impactos y sintetiza las características del proyecto y su ubicación. La Tabla 5 presenta una lista de elementos de impacto y categorías ambientales, mientras que la Figura 5 muestra el esquema de la matriz B para la fase de operación ordinaria; las otras dos fases seguirán el mismo procedimiento y los elementos de impacto diferirán pero no las categorías ambientales. Un primer análisis de la matriz muestra cómo algunas categorías son afectadas por numerosos elementos de impacto; si a esto se añade los ítems "recursos" y "conformación del terreno" y "relaciones sociales" se evidencia el crítico problema que presenta la ubicación de un relleno sanitario.


Matriz de criterios restrictivos

La Figura 6, la figura 7 y la figura 8 muestran las restricciones (tipo C) válidas para las tres fases del relleno. Con referencia a la fase temporal, se da énfasis a la información que se brinda al público ya que ésta influencia la decisión de construir un relleno.

En relación a la fase de operación ordinaria, los criterios restrictivos afectarán principalmente la manera de administrar el relleno, pero también puede proponer medidas de protección tales como aislamiento artificial, una planta para la captación y tratamiento de lixiviados, una planta de biogas, etc., como se señaló, tales modificaciones pueden producir efectos negativos y ser causa de futuros elementos de impacto. Este aspecto se evidencia en la matriz porque la tonalidad de la escala de colores indica efectos negativos.

Para la fase de operación extraordinaria, los criterios tienden a limitar en lo posible los factores negativos (pozos, sistema de drenaje con revestimiento sintético) o su riesgo de ocurrencia (medición de la calidad del biogas, equipo contra incendios, etc.). Los criterios restrictivos identificados y propuestos en las tres matrices C no agotan las posibilidades de control; nuevas propuestas permitirán mejorar la eficacia de las medidas de control.

Matriz de impactos residuales

Como se explicó anteriormente, el objetivo de la matriz D es presentar la naturaleza del impacto residual remanente después de haberse aplicado las medidas de control.

Por lo tanto, esta matriz reúne toda la información concerniente al impacto ambiental para la toma de decisión final. Las listas de control son análogas a las de la matriz B (Figura 9) y su comparación permite evidenciar la eficacia de las medidas de control sin necesidad de revisar la matriz C.

Si después que se han implementado las medidas de control, la matriz D presenta todavía un alto impacto residual, se puede concluir que el relleno está mal ubicado.

Para la fase de operación extraordinaria, la matriz facilita evaluar los riesgos asociados al relleno sanitario mismo, tales como riesgos de explosión por escape de biogas, riesgo de súbito vaciamiento de lixiviados, riesgo de deslizamiento del terreno, migración de biogas sin control etc.


Consideraciones finales

Las matrices de evaluación de impacto usando tonalidades cromáticas, similares a las otras matrices de las cuales se deriva (matriz de Leopold, matriz de Moore) deben ser consideradas exclusivamente como herramientas para la evaluación de impactos ambientales. Este método se aplica para permitir una cuidadosa individualización de todos los elementos sujetos a evaluación, para organizar racionalmente los resultados del estudio, y presentarlos en forma sintética y eficiente. La seriedad y eficacia de la evaluación no debe depender de la mayor o menor atracción gráfica o complejidad de la herramienta.

El método propuesto es capaz de resolver el problema de evaluación de impactos ambientales a diferentes niveles, en el caso de:

  1. Un proyecto ubicado en un solo lugar
  2. Más de un proyecto en un solo lugar
  3. Un proyecto en diferentes lugares
  4. Más de un proyecto en diferentes lugares
  5. Mejoramiento de un proyecto existente

Entre todas las matrices propuestas, las matrices A y Al analizan perfectamente las características del proyecto y su ubicación. Además, el uso exclusivo de la matriz A, permite una elección apropiada de la ubicación.

El esquema de evaluación descrito presenta la ventaja de tomar en cuenta todas las fases de la vida de un relleno, algunas de las cuales se descuidan, pero son igualmente importantes. En realidad, el estudio de posibles riesgos en la fase extraordinaria puede representar más tarde un elemento para definir el tipo de relleno sanitario.

Esta propuesta de evaluación de impacto ambiental para relleno sanitario que identifica los diferentes factores que causan impacto, los elementos de impacto, los indicadores ambientales y los criterios restrictivos no agota el problema completamente; las situaciones específicas, así como las innovaciones tecnológicas deben ser incorporadas para adaptar y mejorar el método.

En conclusión, este esquema se propone para varios niveles de competencia. El funcionario de una oficina de administración pública que no posee conocimientos técnicos sobre disposición de residuos que es llamado a expresar tina opinión sobre los aspectos políticos, sociales, económicos y, por supuesto, sobre los aspectos ambientales de un relleno sanitario, adquiere de inmediato una comprensión fácil del impacto potencial y residual causado por el relleno, gracias a la claridad de las matrices B y D. De cualquier modo, si el lector de la evaluación de impacto ambiental es un experto en este campo, examinando la serie completa de matrices, encontrará respuestas para comprender las interrelaciones, pesos relativos, y los resultados concluyentes de la matriz final. Por último, esta herramienta permite presentar de manera fácil los resultados del estudio de impacto al público en general.


Referencias

Clark, B.B. et al. (1976). Assessment of major industrial applications: a manual. Research Report No. 13. Department of Environment, London.

Cossu, R. et al. (1986). Studio di impatto ambientale dell'impianto di depurazione di Pero. Ctip, Roma, Cogefar, Milano.

Dee Norbert et al. (1972). Environmental evaluating system for water resource planning. Battelle, Columbus, USA.

EEC (1985). Council Directive No. 85/377, 27.06.1985.

Leopold, L. (1971). A procedure for evaluating environmental impacts. US Geological Survey Circular 645/1971. Washington, D.C.

Moore, J.L. et al. (1973). A methodology for evaluating manufacturing environmental impact statements for Delaware's coastal zone.

Sorensen, J.C. (1971). A framework for identification and control of resource degradation and conflict on the multiple use in the coastal zone. University of California, Berkeley


.