faq.gif (19000 bytes)

Frequently Asked Questions (FAQ)
Preguntas formuladas con frecuencia

Ing. Felipe Solsona

  1. ¿Cuándo se dice que un agua es dura? ¿Qué problemas produce esto? ¿Cómo se solucionan estos problemas?

  2. ¿Es necesario el cloro en el agua de bebida? En caso afirmativo, ¿cuánto cloro es recomendable?

  3. ¿Qué problemas acarrea la presencia del arsénico en el agua de bebida?

  4. ¿Para qué sirve el flúor en el agua de bebida?

  5. He escuchado decir que el flúor que se agrega al agua también se usa para matar ratas. ¿Es esto cierto?

  6. ¿Qué es la "enfermedad de los niños azules"? ¿Cómo se produce?

  7. ¿Por qué debemos pagar por el agua que tomamos, si esta es un don de la naturaleza?

  8. ¿Cuántas clases de contaminación del agua existen?

  9. ¿Qué hace un ingeniero sanitario?

  10. ¿Qué es un filtro de arena? ¿Para qué sirve?

  11. ¿Qué quiere decir "coagular" un agua?

  12. ¿Por qué no podemos tomar agua de mar?

  13. ¿Es tan difícil quitar la sal del mar?

  14. ¿Dónde puedo conseguir agua apta para consumo humano?

  15. ¿Es pura el agua de manantial, de los ríos y de los lagos?

  16. ¿Necesito hervir el agua de mi grifo antes de beberla?

  17. ¿Qué significa THM?

  18. ¿Qué pastillas desinfectantes puedo usar para el agua de mi pozo?

  19. ¿Es pura el agua de lluvia?

  20. ¿Qué cantidad diaria de agua debo beber para tener buena salud?

  21. ¿Puedo beber el agua del grifo de mi casa?

  22. ¿Existen plantas de tratamiento de agua potable que traten aguas contaminadas con boro?

  23. En mi ciudad hay 8.000 habitantes y 12.000 mascotas (perros y gatos). El entierro de esas mascotas en las costas de un lago o del mar, ¿puede ocasionar algún tipo de contaminación?
    ¿Qué es preferible: concentrar el entierro en un botadero municipal o enterrar a las mascotas en los jardines de sus dueños?

  24. ¿Cuáles son los efectos de la sílice en el agua de bebida? ¿Cuál es la máxima concentración permitida?

  25. ¿Cómo se elimina el flúor del agua de bebida?

  26. La existencia de cloro en agua de bebida es importante, pero ¿cuánto debe haber?
    ¿No hay un mínimo que respetar? ¿No hay también un máximo?

  27. ¿Qué país es el más eficiente en el manejo y consumo de agua? El Sudán tiene muy bajo consumo de agua per cápita. ¿Indica ello una conciencia nacional sobre la importancia del agua?

  28. Obtenemos agua para potabilizar de un embalse que está sufriendo un proceso de eutrofización a tal punto que el agua huele a tierra, tiene el color de esta y muy mal sabor.
    En el embalse hemos detectado la presencia de algas de color verde azulado que han proliferado de una manera anormal, lo que ha desequilibrado el medio. Estas algas, por ser tan pequeñas, pasan por los filtros.
    ¿A qué se debe este fenómeno y hasta que punto acarrea riesgos para la salud de la población el empleo de tales aguas?

  29. En mi país se está proponiendo una modificación a la norma nacional de calidad del agua de bebida y en un parámetro específico esta modificación se aparta considerablemente de los valores presentes en las Guías de la OMS para la Calidad del Agua de Bebida: se está proponiendo normar el valor máximo de concentración de cloroformo en 30 microgramos por litro contra el valor indicado en las guías, de 200 microgramos por litro. ¿Cómo puede ser esto?

  30. Poseo un conductímetro que solo expresa resultados en unidades siemens o microsiemens y desconozco cual es el factor de conversión para expresar esos resultados en ohmios.

  31. ¿Es el policloruro de aluminio un producto recomendable para el tratamiento de aguas? ¿Cómo se lo compara con la alúmina?

  32. El sodio di-cloro-isocianurato es una sustancia que se utiliza en desinfección de aguas de piscinas de natación. ¿Qué características tiene? ¿Puede usarse en la desinfección de agua de bebida?

  33. El Ministerio de Salud de ...... desea saber si el producto ......., usado en el tratamiento del agua, es inocuo para la salud. ¿Hace el CEPIS/OPS evaluaciones de tales productos? 

  34. Dada una muestra de agua con 276 mg/L de dureza total (en CaCO3) y con una concentración de calcio (Ca ++) de 75 mg/L y de magnesio (Mg++) de 21 mg/L, ¿puede considerarse que esos parámetros de dureza serían perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son los rangos permisibles de dureza para el caso de consumo humano? 

  35. En nuestra planta de tratamiento disponemos de un agua cruda con una concentración de 420 mg/L de sólidos disueltos totales y una turbiedad de 3 UNT. ¿Tal calidad haría necesario un tratamiento de filtración? 

  36. Las guías del CEPIS/OPS "Programas de vigilancia y control de calidad de aguas" hacen referencia a la necesidad de muestrear el agua inmediatamente después de la salida de las plantas de tratamiento. ¿Está estandarizado cómo debe ser ese primer grifo? 

  37. ¿Cuál es la diferencia entre una norma de calidad del agua de bebida y la lista de parámetros o el criterio de calidad del agua?  

  38. ¿Existe alguna relación entre mortalidad por cáncer e ingesta de agua con fibras de asbesto? 

  39. ¿Cuál es la dotación de agua potable y de aguas residuales que debe considerarse para un hospital rural? 

  40. ¿Qué cantidad de cloro es aceptable en el agua de uso domiciliario? ¿Cómo se puede medir esta cantidad en forma práctica? ¿Qué parámetros hay que medir para asegurar una buena desinfección?

  41. El agua de red que sale del grifo es blanquecina y lechosa y luego se clarifica. ¿A qué se debe esto?

  42. ¿Cuáles son los principales efectos en la salud humana de la ingesta de agua con alto contenido de hierro?


  1. ¿Cuándo se dice que un agua es dura? ¿Qué problemas produce esto? ¿Cómo se solucionan estos problemas?

    La dureza de un agua se debe al contenido de ciertas sales de calcio y magnesio, que pueden estar presentes en concentraciones anormalmente altas.

    Los problemas de un agua dura se verifican en el hogar cuando se dificulta la cocción de algunos alimentos (como las verduras), que quedan duros y en ocasiones amargos. Un agua dura mancha los artefactos del baño (inodoros, bañeras) y los de la cocina. Asimismo, un agua dura dificulta la formación de espuma cuando nos bañamos o cuando se lava la ropa.

    Desde el punto de vista de la salud, consumir un agua dura no supone riesgos sanitarios.

    Un agua dura se puede tratar "ablandándola" mediante procesos químicos, que pueden realizarse tanto en una planta de tratamiento de agua como en el hogar. En este último caso, existen pequeños sistemas que contienen unas resinas especiales, que retienen las sustancias causantes de la dureza cuando se hace pasar el agua a través de ellas.

  1. ¿Es necesario el cloro en el agua de bebida? En caso afirmativo, ¿cuánto cloro es recomendable?
  2. Un agua de consumo contaminada puede ser fuente de graves enfermedades. El cloro es una barrera ante ese riesgo, ya que es uno de los mejores desinfectantes que se pueden emplear en la producción de agua potable.

    Si el agua que llega a nuestra mesa tiene cloro, entonces tendremos la certeza de que está libre de gérmenes nocivos.

    La concentración de cloro en el agua varía con los distintos tratamientos y con la ubicación que nuestra casa tenga en relación con la red de distribución de agua. Sin embargo, esas concentraciones deben estar entre 0,5 y 5 mg/L de cloro.

  1. ¿Qué problemas acarrea la presencia del arsénico en el agua de bebida?
  2. En poblaciones que ingieren agua contaminada con arsénico se han encontrado evidencias de efectos de este consumo en la salud. Las enfermedades causadas por el arsénico son hiperqueratosis palmar y plantar, cuyas manifestaciones son la pigmentación de la piel y callosidades en las palmas de las manos y los pies, hiper- e hipopigmentación de cara, cuello y tórax, cáncer a la piel, pulmón, hígado, riñón y vejiga.

    Los síntomas de la intoxicación aguda por arsénico son dolor abdominal, vómitos, diarrea, dolor muscular y debilidad con enrojecimiento de la piel. A menudo estos síntomas son seguidos de entumecimiento y hormigueo de las extremidades, adormecimiento muscular y la aparición de erupción cutánea, aparición de líneas blancas transversales en las uñas denominadas líneas de Mees, y deterioro progresivo de la respuesta sensorial y motora e irritación de los órganos del aparato respiratorio.

    Los países que tienen agua con elevada concentración de arsénico son Bangladesh, Chile, México, Argentina, Mongolia, Tailandia y Estados Unidos. En nuestro planeta hay más de 30 millones de personas que consumen agua con un contenido de arsénico superior a los límites máximos recomendables (10 µg/L) planteados por la OMS.

  1. ¿Para que sirve el flúor en el agua de bebida?

    El flúor en el agua previene las caries. Aunque la incidencia de caries puede ser disminuida mediante el uso de pastas dentales fluoradas, enjuagues o suplementos dietéticos de flúor, la fluoración del agua de red sigue siendo el método de lucha anticaries que proporciona los mejores resultados, ya que no requiere la intervención consciente del individuo.

    Los programas de fluoración del agua de bebida en sistemas centralizados (plantas de tratamiento) a la concentración de una ppm (un mg/L) se han considerado de importante beneficio en salud pública.

  1. He escuchado decir que el flúor que se agrega al agua también se usa para matar ratas. ¿Es esto cierto?
  2. Sí, el flúor es un elemento químico que se utiliza para elaborar raticidas.  Los compuestos químicos que se emplean como raticidas son el fluoroacetato de sodio (C2H2FNaO2) y el 2-fluoroacetamida (C2H4FNO).

    Los raticidas se comercializan en polvo y para ser usados, se mezclan con algún alimento que las ratas comen, lo que les produce la muerte.

    Sin embargo, los compuestos de flúor empleados en los raticidas no son los mismos que se emplean en la fluoración de aguas. En última instancia, lo que más importa es la concentración de la sustancia en el agua. A las concentraciones que se utilizan los fluoruros en el agua potable no sólo no suponen riesgo alguno sino que son beneficiosos para la salud.

  1. ¿Qué es la "enfermedad de los niños azules"? ¿Cómo se produce? Es una enfermedad conocida como metahemoglobinemia, debido a la presencia de metahemoglobina en la sangre causada por la presencia de nitratos.
  2. La enfermedad ocurre cuando los nitratos se convierten a nitritos por las bacterias presentes en el sistema digestivo de los niños. Los nitritos reaccionan con la hemoglobina para formar metahemoglobina. La hemoglobina es una sustancia química que lleva el oxígeno del pulmón a diferentes partes del cuerpo, en tanto que la metahemoglobina no realiza esta función.

    Cuando el nivel de oxígeno disminuye en el organismo, el niño se va asfixiando literalmente y muestra un color azul en su piel, principalmente alrededor de sus ojos y boca.

    Esta enfermedad ataca a niños menores de seis meses por las siguientes razones: 1. Los niños menores de edad tienen baja cantidad de ácido en su estómago, lo que permite que crezcan las bacterias que convierten los nitratos en nitritos. 2. Estos niños tienen considerables cantidades de hemoglobina fetal que es convertida en metahemoglobina con mayor facilidad que la hemoglobina de los adultos. 3. Los niños tienen pocas enzimas capaces de convertir la metahemoglobina en hemoglobina. 4. El peso del cuerpo del niño está formado por alrededor de 80% de agua, mientras que el del adulto, por 65%. Así, los niños consumen más agua y si ésta contiene nitratos, ellos consumirán mayor cantidad de estos compuestos que los adultos.

  1. ¿Por qué debemos pagar por el agua que tomamos, si esta es un don de la naturaleza? Porque el agua que se encuentra en la naturaleza está fuera de nuestro alcance y para que llegue a nuestro domicilio se necesita una serie de instalaciones y equipos costosos. Asimismo, el agua requiere ser tratada para asegurar que su calidad sea apta para el consumo humano y eso también supone costos que deben ser cubiertos por el usuario.
  2. Además, en el pago del consumo de agua está incluido también el costo del tratamiento de las aguas residuales, que generamos nosotros al consumir el agua potable.

  1. ¿Cuántas clases de contaminación del agua existen? Tres: 1. Las aguas generadas por el uso en actividades domésticas y comerciales que ascienden a cerca de 8% del consumo mundial total del agua. 2. Las aguas provenientes de las actividades industriales, que representan alrededor del 23%. 3. Las aguas que se emplean en las actividades agrícolas, que constituyen aproximadamente 69%.
  2. Se entiende por contaminación del agua la introducción de organismos potencialmente patógenos o sustancias tóxicas que la hacen inadecuada para diferentes usos. Las fuentes de agua se contaminan por la descarga indiscriminada de aguas residuales domésticas, comerciales, industriales o agrícolas sin tratamiento. Esto puede causar la desaparición de muchas especies acuáticas, además de provocar la proliferación de malos olores que afectan el medio ambiente. Por esta razón, el agua dulce pierde su calidad.

    La industria contamina con metales pesados tóxicos para el ser humano tales como arsénico, plomo, cadmio, mercurio ycromo. La industria también utiliza compuestos iónicos que luego son descargados en las aguas residuales. Tal es el caso del cianuro y del nitrato. El uso del agua como refrigerante aporta temperaturas superiores a las normales en los cursos de agua.

    La actividad agrícola emplea agrotóxicos; fertilizantes denominados abono para las plantas y plaguicidas para protección contra las plagas, y el agua de riego arrastra los residuos de los compuestos químicos que contienen dichos fertilizantes.

  1. ¿Qué hace un ingeniero sanitario?

    El ingeniero sanitario es el profesional que actúa en el campo de la ingeniería ambiental. Sus actividades se orientan a la gestión en las áreas del saneamiento ambiental, tratamiento de agua para consumo humano y redes de alcantarillado, tratamiento de las aguas residuales y disposición final de los efluentes líquidos, manejo de residuos sólidos, instalaciones sanitarias de interiores e higiene de los alimentos.

    Otras actividades del ingeniero sanitario son los estudios de impacto ambiental de los proyectos de desarrollo. La finalidad es conservar y proteger el medio ambiente para lograr una mejor calidad de vida.

    El ingeniero sanitario también trabaja en el área de saneamiento básico, que apoya en acciones que incrementan la cobertura y mejoran la calidad de los servicios de agua potable y alcantarillado y manejo de residuos.

  1. ¿Qué es un filtro de arena? ¿Para qué sirve? El filtro de arena está basado en el uso de la arena como material filtrante. El filtro usa arenas de diámetros seleccionados en un rango de 0,15 a 0,45 mm. Los filtros de arena pueden remover las partículas de diámetro tanto mayor como menor que el poro del medio filtrante. Las partículas mayores son retenidas por el simple efecto físico de cernido y las pequeñas, por adherencia a la superficie de las capas superficiales del elemento filtrante.
  2. El objetivo de la filtración mediante filtro de arena es separar las partículas en suspensión y los microorganismos perjudiciales presentes en el agua destinada al consumo humano.

  1. ¿Qué quiere decir "coagular" un agua? Cuando un agua tiene una turbiedad producida por partículas muy finas y livianas, se "coagula".
  2. Coagular es formar partículas mayores, que pueden ser eliminadas por sedimentación, a partir del material finamente dividido o de partículas coloidales.

    La coagulación se realiza mediante la adición al agua de sustancias que tienen carga positiva, para neutralizar la carga negativa de los coloides. El resto de la turbiedad formada por partículas mayores se adhiere a la masa gelatinosa del coágulo formado.

    El coágulo formado tiene una densidad mayor que las partículas coloidales, por lo que resulta fácil su eliminación por sedimentación.

    Los coagulantes más empleados son sales de aluminio o de hierro: sulfato férrico (Fe2(SO4)3) y cloruro férrico (FeCl3), sulfato de aluminio Al2(SO4)3 y cloruro de aluminio (AlCl3).

  1. ¿Por qué no podemos tomar agua de mar?
  2. Porque el agua de mar es salada, debido a la presencia de sales disueltas en grandes cantidades y en forma de iones magnesio, calcio, sodio, potasio, cloruro, bromuro, fluoruro y sulfatos. La cantidad de sólidos totales disueltos en el agua de mar es de alrededor de 35.000 mg/L y para que el agua sea apta para consumo humano debe tener como máximo 1.000 mg/L según la recomendación de la OMS.

    Además, el agua salada no solo es desagradable al paladar sino que algunas sustancias disueltas, como el sulfato de magnesio, son altamente purgantes y pueden provocar vómitos y convulsiones. El agua de mar tiene propiedades diferentes del agua dulce.

  1. ¿Es tan difícil quitar la sal del mar? No, no es difícil. En realidad, existen diferentes métodos de desalinización del agua del mar. Los más comunes son ósmosis inversa, destilación, destilación por múltiple efecto, destilación multiflash y congelación. El problema es que todos ellos son caros y requieren alto consumo de energía.
  1. ¿Dónde puedo conseguir agua apta para consumo humano?
  2. Se puede conseguir agua segura para bebida del grifo de una casa que se provee de una red pública de abastecimiento de agua o de las botellas de agua mineral que se expenden en las tiendas de comestibles. En caso de que se encuentre en un lugar donde no hay ninguna de las dos alternativas, se puede tomar agua de un manantial, río o lago, pero antes de beberla se la debe desinfectar.

  1. ¿Es pura el agua de manantial, de ríos y de lagos?
  2. En general, no. La mayoría de las aguas de origen superficial (ríos y lagos) son ligeramente turbias. La turbiedad puede provenir de diferentes clases de materia en suspensión, como arena fina, arcilla, limo o microorganismos, y partículas coloidales que son pedacitos de materia orgánica provenientes de la maceración de hojas, cortezas y otras sustancias vegetales en descomposición.

    Se considera al agua de manantial como un agua pura en su origen, pues brota directamente del subsuelo y está libre de contaminación por el hombre, pero durante su recorrido está expuesta a contaminación causada por los desechos de animales y aves silvestres y por la actividad humana.

    El agua de ríos y lagos es usada como vía de transporte tanto por las personas dedicadas a la pesca como por los turistas, lo que hace que estas aguas se contaminen con organismos patógenos que causan enfermedad al hombre.

  1. ¿Necesito hervir el agua de mi grifo antes de beberla?
  2. Normalmente, no, pues el agua del grifo ha sido tratada y es apta para el consumo humano. Sin embargo, si se escucha alguna noticia de contaminación del agua de la red de abastecimiento público por gérmenes patógenos, se recomienda entonces hervir el agua antes de beberla.

    En comunidades pequeñas o sistemas individuales donde el sistema de abastecimiento de agua no es cuidado o donde el agua provista no ha recibido ningún tratamiento, se debe considerar el hervido del agua antes del consumo.

  1. ¿Qué significa THM?
  2. THM es la abreviación de trihalometanos. Estos son compuestos que se forman al adicionar cloro al agua para desinfectarla, el cual reacciona con algunas sustancias orgánicas presentes en el agua. Un ejemplo de THM es el cloroformo (CHCl3).

    Ante  exposiciones prolongadas de consumo de agua con alto contenido de trihalometanos, el hombre puede adquirir cáncer, por lo cual, en las normas de calidad de agua para consumo humano, se establece un límite máximo permisible de esta sustancia.

  1. ¿Qué pastillas desinfectantes puedo usar para el agua de mi pozo?
  2. Las pastillas usadas en la desinfección del agua son Mi Salud, Aquatabs, Halozone, Potable Agua o Globaline, Chlor-floc y pastillas con iones de plata, entre otras.

    La mayoría de las pastillas desinfectantes están elaboradas a base de compuestos de cloro, excepto las pastillas con iones de plata. Las pastillas Mi Salud contienen ácido dicloroisocianúrico o troclosén sódico y las pastillas Aquatabs están compuestas de una base inerte, efervescente, de excipientes farmacéuticos y de alimentos y de un ingrediente de dicloroisocianurato.

  1. ¿Es pura el agua de lluvia?
  2. El agua de lluvia es pura solo en las áreas rurales donde no hay industrias. Los gases emitidos por las industrias a la atmósfera reaccionan con el agua de lluvia y se origina la denominada lluvia ácida. La lluvia ácida quema las plantaciones y no es apta para la bebida. En zonas densamente pobladas, el agua de lluvia está expuesta a contaminación por los sólidos suspendidos que se encuentran en la atmósfera y que contienen contaminantes como metales pesados —mercurio, cinc, plomo, arsénico— y microorganismos patógenos.

    Sin embargo, en zonas alejadas de esas fuentes de contaminación, el agua de lluvia puede usarse como agua de consumo humano. De hecho, en numerosas regiones del mundo así se hace. De cualquier modo, siempre es aconsejable desinfectarla antes de consumirla.

  1. ¿Qué cantidad diaria de agua debo beber para tener buena salud?
  2. El agua cumple un importante papel en el desempeño de las funciones metabólicas de los seres vivos. La ingesta diaria de agua debe ser 3% del peso corporal; es decir, si una persona pesa 80 kilos requiere 2,4 litros de agua por día.

    El organismo pierde agua diariamente en la orina, la respiración, la transpiración y la evacuación de heces. Entonces, la persona de 80 kilos perderá 1,2 litros (50%) en la orina, 0,4 litros (17%) en la respiración, 0,6 litros (25%) en la transpiración y 0,2 litros (8%) en la evacuación.

  1. ¿Puedo beber el agua del grifo de mi casa?

    Sí. Sin embargo, siempre es bueno asegurarse de que el agua provenga de una fuente segura, como una planta de tratamiento de agua que esté bien operada y controlada.

    En algunas ciudades pequeñas la planta de tratamiento consta de un simple tanque de sedimentación sin contar con desinfección. Luego, por medio de tuberías, el agua es entregada a la población. En estos casos, es conveniente hervir el agua antes de beberla o desinfectarla.

  1. ¿Existen plantas de tratamiento de agua potable que traten aguas contaminadas con boro?
  2. El boro se usa en una serie de actividades humanas; las más intensivas son la manufactura de detergentes, el tratamiento de maderas para su conservación, la manufactura de vidrio y porcelana, las soldaduras, el plateado y varios procesos de metalurgia. Es un elemento de uso relativamente frecuente en la industria y que como tal genera contaminaciones considerables de cursos de agua. Las soluciones para plateado de cadmio, cobre, plomo, níquel y cinc que se usan como BF4 tienen un equivalente en boro de una concentración entre 16.000 y 33.000 mg/L. Aun en aguas de alcantarillado se han medido niveles de hasta 6 mg/L.

    Sin embargo, y a pesar de esta relativa frecuencia en la ocurrencia, y aunque las concentraciones de boro que se vuelcan a los cursos de agua son altas, la literatura mundial no presenta muchas tecnologías para afrontar este problema.

    Existe un método de destilación y condensación del vapor y pasaje del condensado por columnas con piezas cerámicas. Mediante este método, aguas que contienen 20.000 mg/L de boro reducen esa concentración a menos de 3 mg/L. Sin embargo, este método no es práctico para el tratamiento en el nivel de una planta potabilizadora.

    Ni los tratamientos biológicos ni las tradicionales coagulación y floculación que se realizan en las plantas de tratamiento son adecuados para el boro.

    Como métodos de relativa eficiencia pueden mencionarse el intercambio iónico, con resinas específicas (Amberlite IRA-943, Rohm y Haas) y el uso de la ósmosis inversa (OI).

    La OI, que tiene cierta popularidad sobre todo en los países desarrollados, permite remociones de boro del orden de 60%. Sin embargo, todas las limitaciones, requerimientos especiales y costos directos y asociados que involucra el uso de esta tecnología deben tenerse en cuenta si se desea utilizar la OI para reducir altos contenidos de boro.

    En resumidas cuentas, puede decirse que no hay un método que sea efectivo y económico para la remoción de boro en el nivel de las plantas de tratamiento de agua potable.

    La misma OMS, en las Guías para la Calidad del Agua Potable, expresa: "El tratamiento del agua de bebida no elimina adecuadamente este elemento".

  1. En mi ciudad hay 8.000 habitantes y 12.000 mascotas (perros y gatos). El entierro de estas mascotas en las costas de un lago o del mar, ¿puede ocasionar alguna contaminación? ¿Qué es preferible: concentrar el entierro en un botadero municipal o enterrar las mascotas en los jardines de sus dueños?
  2. La respuesta a la primera pregunta es sí.

    En rigor, si el entierro se hace cerca de la costa, es posible que desechos derivados de la descomposición (principalmente bacterias, materia orgánica, nitrógeno y fósforo) pasen a las aguas marinas. Claro que eso dependerá de dos condiciones. La primera es el tipo de suelo: suelos arenosos y con una napa freática alta son más permeables a la contaminación. En ellos la contaminación "camina" más rápido y más lejos que en terrenos duros y compactos. La segunda condición es la lejanía del lugar de entierro en la costa. En terrenos "normales" difícilmente una contaminación de este tipo caminará más de unos pocos cientos de metros, si es que tanto.

    Por ello es difícil decir si un entierro determinado va a ser causa de contaminación o no, aunque analizando el lugar especifico, la distancia al agua y el tipo de terreno se puede tener una idea bastante precisa.

    La pregunta que deriva de la suya, y que quizás sea más importante, es:

    ¿Importa esa eventual contaminación?

    La respuesta es no.

    Si usted entierra los 12.000 animales en un pozo en la costa del mar, concentrando esa gran masa de cadáveres, con seguridad va a crear un foco de alta contaminación. Pero si el entierro de cada mascota se hace en el jardín de una casa, tenga la seguridad de que no.

    Por más de mil millones de años, la Tierra ha desarrollado y utilizado con gran eficiencia un mecanismo ecológico para disponer de tantos cadáveres. Usted se preocupa por los perros y los gatos, pero piense que hay billones y billones más bacterias que perros, y que desde que el hombre es hombre, se han muerto posiblemente unos 100.000.000.000 de hombres y mujeres, y muchísimos más conejos, ratas, aves, venados, insectos, artrópodos, etcétera.

    Si le preocupa el cadáver enterrado cerca del lago o del mar, ¿sabía usted que por día mueren más seres vivos en el mar que en la tierra? ¿Qué pasa con toda esa masa de organismos muertos?

    Precisamente es ese maravilloso mecanismo ecológico del planeta que usted con seguridad conoce y que es bien simple: el tejido vivo a base de carbono, nitrógeno y fósforo, al morir el organismo, se oxida y da como productos anhidrido carbónico, nitratos y fosfatos. Estas tres sustancias van a ser utilizadas por las plantas (tanto terrestres como marinas) para crecer, para nutrirse. Las plantas son comidas por los animales vegetarianos y estos por los carnívoros. Tanto unos como otros ya han cerrado el círculo y han preparado el tejido vivo a partir de los componentes básicos.

    Su pregunta cobra aquí un giro inesperado, pues tal vez si esa masa de animales (humanos incluidos) y de vegetales (que al tener un origen común con los seres vivos, tienen composiciones en sus tejidos muy similares) no se enterrara, ¡bien podría ser que el planeta se muriera!

    Por todo ello, el mejor consejo ante la muerte de la mascota propia no es quemarla ni llevarla al botadero de basura municipal, sino que es preferible enterrar al perro o gato en el jardín de la casa.

    Esto es lo mejor que se puede hacer por la memoria de ese perro o gato, y también por el planeta.

  1. ¿Cuáles son los efectos de la sílice en el agua de bebida? ¿Cuál es la máxima concentración permitida?

    El sílice (SiO2) es óxido de silicio y el componente principal de un tipo popular de arenas y rocas finas. Los contenidos naturales en aguas crudas están en el rango de 1 a 30 mg/L, aunque también se pueden encontrar concentraciones tan altas como 100 mg/L. Aguas muy salobres (con obvia influencia marina) pueden tener valores mayores de 1.000 mg/L.

    La sílice es inoportuna en aguas, pues forma depósitos (incrustaciones) en equipos, tuberías, etcétera, y también porque es difícil de tratar.

    El método para hacerlo es usar resinas (aniónicas básicas fuertes) de intercambio iónico u ósmosis inversa.

    La sílice (en agua) no tiene influencia en la salud. Por eso la OMS no la considera ni incluye en sus Guías para la Calidad del Agua Potable. No es un parámetro que se incorpore en las normas de calidad de aguas de los países.

    Pero un grave problema ocurre cuando la sílice es inhalada, ya que ello produce varias enfermedades pulmonares, incluido el cáncer de pulmón.

    El Instituto Nacional de Salud Ocupacional de Estados Unidos de América (NIOSH, por sus siglas en inglés) analiza los daños reales y potenciales que distintas sustancias causan en la salud, y en el caso de la sílice, dice textualmente:

    "La sílice, cuando es ingerida en cualquiera de sus varias formas, tales como cuarzo cristalino, tierra silícea amorfa (tierra diatomea, diatomitas) o geles de sílice coloidal, es química y biológicamente inerte".

  1. ¿Cómo se elimina el flúor del agua de bebida?

    En aquellas aguas que tengan una concentración excesiva de fluoruros ("fluoruros" y no "flúor", ya que aquella es la forma en que el elemento flúor está presente en el agua) existen varias formas de reducirla hasta los niveles recomendables para una buena salud dental de la población.

    Sin embargo, debe aclararse que si se trata de una población muy grande, la tendencia será procurar otra fuente de abastecimiento, normalmente superficial y que como tal no tenga altas concentraciones de fluoruros, para evitar tratar excesivos caudales de agua.

    Para las poblaciones pequeñas e intermedias, las técnicas de reducción de fluoruros en el agua son las siguientes.

    En general, hay pocas técnicas y ellas son básicamente de intercambio iónico:

    Alúmina activada

    Es un material de intercambio. Funciona como un intercambiador común y corriente.

    En Estados Unidos de América la han usado mucho y se sigue usando también en la mayor parte del mundo donde hay problemas con fluoruros.

    Hueso molido

    También es una técnica de intercambio iónico. La diferencia es que el material de intercambio es hueso desengrasado y molido.

    Esta técnica se perfeccionó en laArgentina. El Servicio Nacional de Agua Potable (SNAP) instaló en los años setenta numerosas plantas en las provincias de La Pampa, Buenos Aires y Córdoba.

    Hay muy buena información sobre esto en el COFAPYS de la Argentina.

    "Bonechar"

    El bonechar es carbón de hueso. La técnica de uso es similar a la anterior y el material de base es también hueso preparado como en el caso anterior. La diferencia es que el material ha sufrido un paso más en su tratamiento: se lo ha carbonizado. Con esto se gana en sabor, ya que así el agua no tiene posibilidad de presentar sabor a caldo, lo que a veces ocurre al usar hueso molido.

    No hay experiencias de esto en la Argentina. El carbón de hueso fue usado en Estados Unidos de América, aunque siempre como una segunda opción frente a la alúmina activada.

    Ósmosis inversa

    Es lo que se usa actualmente. Remueve prácticamente todo el fluoruro (así como la mayoría de los demás iones presentes). Por ello, se trata una parte del agua y esta se mezcla con agua cruda.

    Esta opción es la más recomendable, aunque tiene el inconveniente de que es cara y requiere bastante energía y personal capacitado.

  1. La existencia de cloro en el agua de bebida es importante, pero ¿cuánto debe haber? ¿No hay un mínimo que respetar? ¿No hay también un máximo?

    La presencia de cloro en el agua es importante para asegurar la buena desinfección y como residual para prevenir contaminaciones en la red de distribución. Por eso debe haber siempre una cierta cantidad de cloro en el agua que se distribuye, en el agua que llega a las viviendas y en el agua que beben los usuarios.

    El nivel mínimo de ese residual debe ser de 0,5 mg/L de cloro libre, aunque esto está relacionado con otras exigencias que deben acompañar esa concentración, como el tiempo de contacto mínimo, la turbiedad y el pH del agua.

    En cuanto al máximo, se estima que el umbral es 5 mg/L. Esto está basado en razones sanitarias, pero debido a que los usuarios detectan por gusto y olor niveles mucho más bajos, generalmente cuando se alcanza ese valor de 5 mg/L ya ha habido quejas o rechazo del agua desinfectada.

  1. ¿Qué país es el más eficiente en el manejo y consumo de agua? El Sudán tiene muy bajo consumo de agua per cápita. ¿Indica ello una conciencia nacional sobre la importancia del agua?

    Esta pregunta no tiene verdadero significado si no se le agregan otros considerandos u especificaciones.

    Tal como expresa el texto que acompaña a la pregunta, el Sudán tiene un bajo consumo per cápita y eso, a criterio de quien hace la pregunta, parecería ser un hecho de eficiencia.

    Pero en rigor no lo es.

    Que la "dotación" (litros/habitante x día) sea baja, puede querer decir que la gente tiene conciencia del valor del agua y la conserva, la cuida, no la malgasta; pero también podría ocultar el hecho de que el abastecimiento es insuficiente; que la planta de tratamiento de agua no entrega la cantidad necesaria para cubrir las necesidades de todos sus habitantes y que por tal razón es poca el agua que se usa. Con lo que queda demostrado que el indicador de "bajo consumo" por sí mismo, aislado, no sirve, pues puede significar cosas diametralmente opuestas.

    Para que se pueda decir que un país hace una buena gestión del agua potable, se tiene que tener en cuenta el ciclo integral del uso del agua; esto es, cómo maneja las cuencas hidrográficas, cómo son los tratamientos de agua, qué porcentaje de cobertura tiene la población, cómo es el abastecimiento, qué calidad tiene el agua provista.

    Para que un abastecimiento de agua se considere de buen nivel, se deben respetar las "cinco ce": cantidad (cuanta agua dispone la población, globalmente y per cápita); continuidad (la red debe tener presión las 24 horas del día, cosa que no ocurre en áreas rurales de muchos países del Tercer Mundo y que son causa de contaminaciones); calidad (la obvia calidad del fluido, sobre todo en los parámetros microbiológicos); cercanía (no es lo mismo tener agua dentro de la vivienda que a 100 metros de distancia y en una fuente pública) y confianza (la percepción positiva del usuario de que el sistema de abastecimiento es confiable y que no lo lleva a optar por fuentes de agua distintas que tal vez sean menos seguras que la que le llega por el sistema).

    Sin desmedro de todo lo dicho, puede decirse que por las reglamentaciones y normas de calidad, por la tecnología y la importancia de los sistemas de tratamientos de agua, por la calidad del fluido entregado y por los controles hechos sobre ellos, los países del Primer Mundo llevan una clara ventaja sobre el resto en este tema.

  1. Obtenemos agua para potabilizar de un embalse que está sufriendo un proceso de eutrofización a tal punto que el agua huele a tierra, tiene el color de esta y muy mal sabor.
    En el embalse hemos detectado la presencia de algas de color verde azulado que han proliferado de una manera anormal, lo que ha desequilibrado el medio. Estas algas, por ser tan pequeñas, pasan por los filtros.
    ¿A qué se debe este fenómeno y hasta qué punto acarrea riesgos para la salud de la población el empleo de tales aguas?

    El tema de las altas concentraciones de algas no es de fácil respuesta sin conocer al detalle la situación específica ysin tomar en cuenta la calidad de las aguas y las concentraciones de los contaminantes. Una respuesta adecuada requiere un estudio cuidadoso.

    Sin embargo, pueden darse algunas ideas generales al respecto.

    En principio, las algas Cyanophytas son también conocidas como Mixophytas, Schizophytas o Cyanobacterias. El término más común es el de "algas azules". Algunas de esas denominaciones se refieren a la afinidad que existe entre las algas y las bacterias por su organización procariótica (el tamaño es la diferencia fundamental). Las algas son las formadoras del plancton y si bien no son tan pequeñas como las bacterias, son indudablemente diminutas. Tenemos, entonces, una especie que comunitariamente es voluminosa e individualmente muy pequeña, lo que de una forma u otra generará un problema en los lugares en donde se desarrollan y en las plantas de tratamiento que utilizan agua con algas para producir agua potable.

    Los problemas van desde la generación de olor y sabor hasta el taponamiento de los filtros (sobre todo de los lentos) y la producción de toxinas que pueden ser de riesgo para la salud humana. Estas toxinas (denominadas "cyanotoxinas") son el producto de algunas cepas de las cyanobacterias.

    Aunque no se duda de la relación entre las cyanotoxinas y la salud humana, hay poca información concreta sobre casos de enfermedades en seres humanos relacionadas en forma inequívoca con ellas y no se conocen muertes por esta causa. De todas formas, el consumo de agua con altas concentraciones de estas especies y con posibles efectos letales sería con seguridad rechazado por el usuario antes de la ingesta, simplemente por problemas organolépticos (sabor, olor, aspecto).

    Sin desmedro de ello, las algas presentan un problema que no siempre es de fácil solución, porque la forma adecuada de atacarlo es a partir de la evaluación y gestión de las fuentes de agua. Los crecimientos desmesurados de algas se deben a elevados contenidos de nutrientes, principalmente de fósforo, en los lagos y embalses. Lo que se debe hacer, entonces, es averiguar cuáles son las prácticas de los usuarios del río o de la cuenca que aportan tanta carga nutriente y trabajar por su reducción (cosa que si se debe hacer por la vía de la educación, la legislación o la acción policial puede llevar harto tiempo).

    Cuando el problema ya llegó a la planta de agua, hay una serie de tratamientos posibles, que van desde el uso de microrrejillas y tamices en las tomas, a precloración, prefiltrado grueso o de grava, aereación, flotación por aire a presión y una cuidada coagulación y floculación. Todo es posible, aunque ningún tratamiento es fácil y quienes deben enfrentarse a las algas prefieren solucionar el problema fuera de la planta antes que dentro de ella.

    Se repite: lo ideal es evitar que las algas lleguen a la planta.

  1. En mi país se está proponiendo una modificación de la norma nacional de calidad del agua de bebida y en un parámetro específico esta modificación se aparta considerablemente de los valores presentes en las Guías para la Calidad del Agua de Bebida de la OMS: se está proponiendo normar el valor máximo de concentración de cloroformo en 30 µg/L contra el valor indicado en las guías, de 200 µg/L. ¿Cómo puede ser esto?

    Es vital tener en cuenta que las mencionadas Guías no son un documento de aplicación legal obligatoria sino simplemente un documento de referencia.

    Dentro de esa apreciación, la OMS propone en el documento mencionado, la figura del valor guía.

    El valor guía representa la concentración de un componente que no supone un riesgo significativo para la salud del consumidor si este bebe el agua durante toda su vida.

    Sin embargo, el mismo documento, en su segunda edición (de 1995) alerta sobre lo siguiente:

    "La calidad definida en las Guías para la Calidad del Agua Potable es la adecuada para el consumo humano y para todos los usos domésticos habituales, incluida la higiene personal. Sin embargo, se puede necesitar en ocasiones una mejor calidad para propósitos especiales".

    Ahora bien, es de suma importancia que se entienda el principio que rige estos valores guía, que son la base para entender problemas derivados de la preparación de normas nacionales con valores distintos de los que se ofrecen en el documento de la OMS.

    Tal principio es que esos valores guía son exactamente lo que su nombre indica: guías, lineamientos, sugerencias. De ningún modo significan imposiciones o límites estrictos e infranqueables.

    Por encima de ello, son los países, a través de sus agencias especializadas (normalmente los Ministerios de Salud), los que tienen la atribución y el poder legal y moral de normar de acuerdo con el mejor saber y entender de sus profesionales, técnicos y funcionarios nacionales.

    Y se deberán entender las razones por las que una institución de salud se aparta de los valores sugeridos por la OMS.

    A nadie escapa que valores más exigentes que los propuestos por la OMS pueden no necesariamente mejorar la calidad de las aguas de consumo humano y muy posiblemente sí pueden significar mayores costos en el tratamiento y operación de las plantas potabilizadoras.

    Pero el análisis debe ir mucho más allá que concentrarse sobre un parámetro en particular, para buscar en las relaciones con otros componentes presentes en las aguas crudas, en los problemas de los productos de la desinfección, en la situación de salud de la población, en la epidemiología de la región, etcétera.

    Ese análisis es el que puede dar razón de un límite más estrecho.

    Lo que en estos casos se recomienda es desarrollar un proceso de evaluación científica y de sana negociación entre la agencia normativa y los proveedores de agua potable, para llegar a valores que salvaguarden la salud de la población y que también tengan en cuenta la situación técnica, económica y de recursos en general del sector proveedor.

  1. Poseo un conductímetro que solo expresa resultados en unidades siemens o microsiemens y desconozco cuál es el factor de conversión para expresar esos resultados en ohmios.

    La conductividad se expresa en 1/ohmio x cm.

    La inversa del ohmio (unidad de resistencia) es el mho. Entonces:

    1/ohmio = 1 mho

    Dados los bajos valores que se encuentran en el agua potable o fresca, la conductividad se expresa normalmente en micromhos/cm (µmho/cm).

    En el sistema internacional de unidades (SI) se define al siemens (S) como igual al mho. Por lo tanto,

    1 µmho/cm = 1 µS/cm

    Algunos equipos miden la conductivdad en milisiemens/metro (mS/m).

    En ese caso, la conversión es la siguiente:

    1 mS/m = 10 µS/cm

  1. ¿Es el policloruro de aluminio un producto recomendable para el tratamiento de aguas? ¿Como se lo compara con la alúmina?

    La "coagulación" es un tratamiento importante en la producción de agua para consumo humano, ya que en ocasiones no existe otra forma de eliminar la turbiedad del agua cruda.

    Esta tecnología requiere la adición de sustancias que a través de un mecanismo fisicoquímico permiten la aglomeración de las partículas leves y pequeñas. El agregado de esas partículas produce partículas mayores ("flóculos") que son fácilmente eliminadas por medio de la decantación.

    Hay varias sustancias que se utilizan para coagular y por tal razón reciben el nombre genérico de "coagulantes".

    Un coagulante funciona a partir de un mecanismo de hidrolización y creación de estructuras fisicoquímicas. Los compuestos que se van desarrollando por el proceso se cubren de cargas eléctricas que atraen las cargas de otras partículas más pequeñas que se van acumulando y forman las partículas mayores ya descritas.

    Este mecanismo de ningún modo es exclusivo de una sola sustancia sino de una gama de ellas que respetan los mecanismos mencionados y que sirven y son utilizadas con ese fin.

    El sulfato de aluminio (también llamado "alúmina"), el cloruro férrico y una serie de polielectrolitos naturales (derivados del almidón, de la celulosa y alginatos) y polielectrolitos sintéticos consistentes en monómeros simples que se polimerizan en sustancias de alto peso molecular y que se clasifican en aniónicos, catiónicos y no iónicos caen dentro de la denominación de coagulantes.

    El policloruro de aluminio (PACl), al que hace referencia la pregunta, es un coagulante que ha tenido cierto uso en tiempos recientes.

    El PACl es un producto que se comercializa en forma líquida. Su nombre "policloruro" hace referencia a su verdadera composición química, ya que en realidad no se trata de un compuesto de fórmula definida sino más bien de una mezcla de polímeros o agregados de polímeros de hidróxido de cloruro de aluminio con fórmula Aln(OH)mCl(3n-m) con 0 < m < 3n.

    El PACl contiene concentraciones variables de cloruro de aluminio y esta concentración es expresada por convención como "porcentual en peso de Al". El rango de esa concentración va de 2,5% a 13 %.

    El PACl puede prepararse a partir de varias sustancias que contengan aluminio, incluido el aluminio metálico, la alúmina trihidratada, el cloruro de aluminio, el sulfato de aluminio y combinaciones de estos.

    Dependiendo del proceso de manufactura, el producto final puede contener varias sales de sodio, calcio y magnesio, tanto de cloruros como de sulfatos.

    Comercialmente, se presenta como un líquido claro, ácido y sumamente corrosivo para la mayoría de los metales expuestos.

    Para su acarreo y depósito, se deben preparar contenedores especiales recubiertos de gomas sintéticas, plásticos no corrosivos reforzados con fibra de vidrio (FRP), cerámicas, PTFE PDVF, polietileno, polipropileno y PVC.

    El acero, el aluminio, el níquel, el cobre y el bronce no son recomendables, ya que son atacados por el material.

    El PACl es altamente cáustico y su contacto puede causar quemaduras e irritación en piel y ojos. Cuando se lo maneje, debe utilizarse ropa protectora como guantes, botas, pantalones y delantales de goma, así como antiparras (anteojos protectores) y máscaras faciales (AWWA, Standard for liquid polyaluminium chloride, 1997).

    Desde el punto de vista de su uso como coagulante, puede decirse que presenta buenas características, ya que tiene una alta carga eléctrica previa a su agregado al agua que se va a tratar (que es lo típico del sulfato de aluminio). Asimismo, tiene una moderada masa molecular, lo que también es una propiedad deseable.

    Como es sabido, los dos parámetros que más influyen en el proceso de la coagulación son el pH y la temperatura.

    Cuando se lo compara con el sulfato de aluminio, que es el coagulante por excelencia y del que se tiene un gran conocimiento, surgen las siguientes diferencias.

    Estudios comparativos para la remoción de materia orgánica entre el PACl y la alúmina muestran que el PACl es más efectivo a un rango mayor tanto de pH como de temperaturas.

    En relación con este último parámetro, Exall y colaboradores (en el artículo "Using coagulants to remove organic matter", Journal of the AWWA, noviembre del 2000) demuestran que la variación de temperatura afecta mucho más a la alúmina que al PACl, lo que se verifica en las concentraciones necesarias para realizar una coagulación igual con ambos compuestos.

    Esto puede verse en la tabla siguiente, en la que se presentan las concentraciones para dos temperaturas de agua: una normal/alta de 22 °C y otra fría de 5 °C.

    Temperatura (°C)

    Coagulante

    mg/L Al por mg/L de C

    22

    Alúmina

    PACl

    0,625

    0,615

    5

    Alúmina

    PACl

    0,722

    0,390

    De la tabla puede verse que a temperaturas ambientales moderadas o cálidas, no existe gran diferencia, pero cuando el agua por tratar es fría, es necesario utilizar dosis dobles de alúmina que de PACl. También será necesario sumar a esto los costos de corrección de pH.

    Se ha hecho una búsqueda de proveedores de ambos productos en una ciudad típica latinoamericana y se ha encontrado que hay distribuidores locales para ambos, que venden los productos a los siguientes precios (en dólares americanos por tonelada):

    Alúmina: 350. PACl: 850.

    Un análisis simple de costos muestra que desde el punto de vista económico, si las aguas son templadas o cálidas, conviene el sulfato de aluminio.

    En lugares de climas fríos, los costos serán más o menos comparables.

    Sin desmedro de este análisis de costos (que en la mayoría de los casos, tiene un fuerte impacto en la decisión de compra), también es importante tener en cuenta los parámetros operativos.

    Desde este punto de vista, sería aconsejable utilizar el sulfato de aluminio, ya que su manejo es bien conocido, existe una gran experiencia al respecto y mucha bibliografía relacionada con su forma de uso.

    Su manejo es menos riesgoso y requiere tanto personal como equipos de dosificación o de protección personal menos sofisticados; todas estas son características que se deben tener muy en cuenta sobre todo si los sistemas no pertenecen a ciudades grandes o a compañías sólidas y bien montadas.

    Es posible, también, que la provisión de alúmina sea más fácil de asegurar, ya que es un producto más popular que el PACl.

    Por todo ello, si bien no puede desestimarse el uso del PACl por las bondades expuestas, sería recomendable como primera opción decidirse por el sulfato de aluminio.

  1. El sodio di-cloro-isocianurato es una sustancia que se utiliza en la desinfección de aguas de piscinas de natación. ¿Qué características tiene? ¿Puede usarse en la desinfección de aguas de bebida?

    El sodio-di-cloro-isocianurato (NaDCC), químicamente, es la sal de sodio de la sustancia 1,3,5 triazina-2,4,6 (1H,3H,5H) triona.

    Cuando este compuesto se disuelve en agua, produce la aparición de ácido hipocloroso y cianurato de sodio.

    Debido a sus características físicas de gran estabilidad, a la facilidad en su manipulación, la simpleza en su dosificación y buen porcentaje de desinfectante por peso de producto, el NaDCC es empleado en desinfección de piscinas y sistemas de refrigeración de aguas, para evitar proliferación de algas.

    En no pocas oportunidades se lo ha utilizado también como desinfectante para aguas de consumo humano, ya que el ácido hipocloroso es un compuesto que ha sido bien estudiado. Se considera que no solo es uno de los desinfectantes más importantes y difundidos de uso actual sino que no tiene efectos adversos sobre la salud a las dosis en que se lo emplea normalmente en la desinfección de aguas.

    Un interesante estudio presentado en el Congreso de AIDIS de 1998 (Lima) por José Antonio de Angelis et al. ("Desinfeçao de águas com substancias a base de NaDCC"), muestra que aguas desinfectadas con ese compuesto recibieron una mejor aceptación por parte de la población que se sometió a estudio para comparar la desinfección con NaDCC y aquella realizada con hipoclorito. El estudio refiere que 70% de la población prefirió utilizar pastillas de NaDCC frente a las gotitas porque era más práctico, permitía un manejo y un almacenamiento más seguro, menor olor y prácticamente ningún sabor.

    Todo parece indicar que el producto en cuestión es ideal para el tratamiento de agua de consumo humano.

    Sin embargo, ello no es así. En rigor, ocurre que si bien se conoce el ácido hipocloroso, no hay demasiada seguridad, en cambio, en relación con la perfecta y total inocuidad sobre la salud humana del cianurato de sodio. Si bien la evidencia científica no alcanza a condenar el uso del producto por problemas específicos relacionados con la salud, tampoco existe evidencia suficiente que asegure la total inocuidad y seguridad al emplearlo.

    A pesar de sus notorias ventajas, no hay información en cantidad y calidad suficientes como para asegurar en forma definitoria que el compuesto está libre de riesgos para la salud de los usuarios.

    La posición oficial de la OMS en relación con el isocianurato es no respaldar el uso de ese compuesto en desinfección sistemática de aguas. (Al menos por ahora y hasta que mayor evidencia demuestre su total inocuidad.)

    Al margen de esta posición, en ocasiones, en muchos países, se permite el uso del NaDCC cuando hay necesidad de desinfectar aguas en situaciones de emergencia, lo que significa que tácitamente se está suponiendo que su uso se realizará por un espacio corto de tiempo.

    Ello llevaría a una situación que podría definirse de la siguiente manera:

    "Desinfección de emergencia, sí. Desinfección sistemática, no".

    Es importante recalcar que la decisión de usar este producto en situaciones de emergencia debe ser tomada por las autoridades de salud del país conociendo sus limitaciones y la posición de la Organización.

  1. El Ministerio de Salud de ... desea saber si el producto ..., usado en el tratamiento del agua, es inocuo para la salud. ¿Hace el CEPIS/OPS evaluaciones de tales productos? 

    Los productos que se usan en procesos de potabilización pueden tener acción sobre el agua propiamente dicha y sobre la salud de los usuarios que la beberán. Todo ello requiere cuatro tipo de evaluaciones.

    Por un lado, la evaluación fisicoquímica, en la que se comprueba si el producto cumple con las especificaciones tanto físicas como químicas que el fabricante hace de su producto. Por ejemplo, que una solución de tal concentración pueda disminuir la turbiedad en tantas unidades, o que el compuesto alcalinice con propiedad un agua de pH bajo, o que reduzca la concentración de un metal específico a un nivel determinado.

    Caen dentro de esta evaluación las de calidad del producto; por ejemplo, la certificación de que el producto tiene la concentración que especifica su etiqueta o que el producto no contiene elementos ajenos o que se consideren dañinos para la salud (por ejemplo, que no contenga mercurio o plomo).

    Un segundo tipo de evaluación es el de su comportamiento como agente ante contaminaciones biológicas (o microbiológicas). Esto significa verificar que el producto tiene, por ejemplo, el poder bactericida que el fabricante asegura, frente a bacterias como E. coli, coliformes totales, Pseudomonas aeruginosa, Cryptosporidium, etc.

    Un tercer tipo de evaluaciones son las de tipo social o comunitario. Esto significa evaluar cómo se comporta la sociedad o un grupo determinado de ella frente al uso del producto. Por ejemplo, cómo responde una pequeña comunidad, desde el punto de vista social (aceptabilidad, uso, rechazo, facilidad en el empleo, percepción de su bondad y del costo-beneficio, etcétera), ante la implementación de un programa de desinfección por hipoclorito distribuido en goteros.

    Finalmente, se necesitan, para los productos que se usan en el tratamiento de aguas, estudios de tipo clínico y epidemiológico, mediante los cuales se pueda asegurar que la ingesta durante un período determinado de tiempo del producto a cierta concentración no habrá de producir enfermedades a la población. Estos se llaman también estudios de riesgo toxicológicos. Es importante recalcar que estos estudios son, en ocasiones, largos, de muy difícil realización y casi siempre muy costosos.

    El CEPIS/OPS, como centro de ingeniería sanitaria y ciencias ambientales, cuenta con un laboratorio acreditado y con personal capacitado que puede dar cumplimiento a las exigencias de cualquiera de los primeros tres grandes grupos de evaluaciones que se han mencionado. Y de hecho realiza estas evaluaciones en forma frecuente.

    Sin embargo, en relación con las evaluaciones relacionadas con la salud, es importante destacar que ni es competencia del CEPIS/OPS ni posee el Centro capacidades para hacer las evaluaciones clínicas tal como se han descrito en el ultimo punto. Pero por encima de ello, es importante tener en cuenta que no es el Ministerio de Salud, ni la Representación de la OPS en el país de que se trate, ni un centro regional, los que deben realizar esos estudios ni preparar la evaluación sobre la inocuidad o no de un compuesto determinado.

    En los países, quien entrega una certificación (autorización de uso de un producto) debe ser el Gobierno a través de sus instituciones específicas (generalmente el Ministerio de Salud).

    Este ministerio tampoco es el responsable de salir a buscar la evidencia de la inocuidad o de realizar las pruebas correspondientes. Por el contrario, debe ser el mismo fabricante o el distribuidor del producto —si es que este se fabrica fuera del país— quien debe hacer entrega de un expediente en el que consten los trabajos que se han realizado (por cuenta de tal fabricante) en relación con la toxicología del producto.

    Generalmente, estos estudios son de toxicidad aguda, subaguda y crónica, y deben ser realizados bajo normas estrictas y por personal o instituciones certificadas.

    El Ministerio debe tener mecanismos de evaluación de tal expediente y actuar en consecuencia.

  2. Dada una muestra de agua con 276 mg/L de dureza total (en CaCO3), y con una concentración de calcio (Ca ++) de 75 mg/L y de magnesio (Mg++) de 21 mg/L, ¿puede considerarse que esos parámetros de dureza serían perjudiciales para la salud? ¿Cuáles son los rangos permisibles de dureza para el caso de consumo humano? 

    Una dureza por encima de 300 mg/L (en carbonato de calcio) significa que el agua debe ser calificada de "muy dura", mientras que una que oscile entre 150 y 300 mg/L es un "agua dura".

    Al respecto, y desde el punto de vista de lo que una concentración tal pudiera ocasionar a la salud, vale la consideración de la OMS que expresa que "varios estudios epidemiológicos ecológicos y analíticos han observado que existe una relación inversa estadísticamente significativa entre la dureza del agua potable y las enfermedades cardiovasculares. Por ello, las guías de la OMS no proponen valores de dureza del agua desde el punto de vista sanitario. La respuesta a la pregunta es que las concentraciones de Ca y Mg en los valores presentados no son perjudiciales para la salud humana.

  3. En nuestra planta de tratamiento disponemos de un agua cruda con una concentración de 420 mg/L de sólidos disueltos totales y una turbiedad de 3 UNT. ¿Tal calidad haría necesario un tratamiento de filtración?

    En términos generales, los sólidos totales presentes en un agua son la suma de los sólidos sedimentables más los sólidos en suspensión.

    Desde el punto de vista del agua potable, los sólidos totales constituyen una determinación de mayor importancia que los sólidos en suspensión. En general, se recomienda en aguas de suministro público un contenido de sólidos totales menor de 1.000 mg/L. El valor del agua cruda referido en la pregunta, de 470 mg/L es bajo en relación con ese valor de 1.000.

    Los sólidos en suspensión, por su lado, sí tienen una influencia directa en la turbiedad.

    Aunque siempre hay percepciones distintas entre la gente en diversos lugares, en general se toma por norma que turbiedades menores de 5 UNT en un agua de consumo son aceptables por los usuarios.

    Si bien la OMS recomienda que idealmente un agua debería tener un valor de turbiedad menor de una UNT para que se logre una eficiente desinfección, también acepta (o "sugiere") no sobrepasar el nivel de 5 UNT para evitar quejas de los usuarios. Es de destacar que nuestra organización no sugiere valores guía para la turbiedad basados solo en criterios de salud. Por lo expuesto y en relación con la pregunta, la respuesta es que si se contara con los medios, se podría pensar en una filtración de "pulimiento" para llevar el agua a una turbiedad menor de una UTN, pero que ello no es absolutamente imprescindible.

  4. Las guías del CEPIS/OPS "Programas de vigilancia y control de calidad de aguas" hacen referencia a la necesidad de muestrear el agua inmediatamente después de la salida de las plantas de tratamiento de agua potable. ¿Está estandarizado cómo debe ser ese primer grifo? 

    No. No hay estandarización sobre cómo debe ser ese primer grifo. La OMS no tiene normalizado ese tipo de muestreo a tan específica situación o característica para los programas de vigilancia o control de calidad del agua.

    Sin embargo, cuando se diagrama un programa de ese tipo hay una norma que puede estar establecida y escrita pero también hay otra no establecida pero que se puede definir sobre la base del sentido común.

    ¿Qué quiere decir esto?

    Si ese primer punto a la salida de una planta está conectado a una manguera de 200 metros, expuesta al calor, que está agujereada y que en su extremo tiene un robinete o grifo de mala calidad, nada de eso le hará perder su condición de ser el "primer grifo a la salida de la planta". El sentido común nos dirá que si no hay contaminación en el agua analizada de ese punto, el agua que sale de la planta estará bien, pero si el análisis diera positivo, entonces puede ser que el agua esté mal o que esté bien, ya que podrían haber sido las mismas condiciones de ese pequeño subsistema (el de la manguera con su grifo defectuoso) las que contaminaran el agua.

    Lo que el ingeniero sanitario que esté diagramando el programa de muestreo, en el caso de esa manguera, debería hacer sería desestimar a ese primer elemento y elegir otro punto (tal vez el segundo o tercer grifo de la red) pero que presente mejores condiciones y que como tal entregará un agua que será mucho más representativa del sistema. Aunque tampoco esté normado, ese mismo sentido común que se mencionó más arriba dirá que en esos muestreos se debe tratar de que haya una representatividad máxima sin interferencias; que el material de todo el subsistema (desde la tubería de red hasta el frasco de muestreo) sea lo más noble posible y que se evite introducir contaminaciones químicas o microbiológicas. En todos los casos, cuando se muestrean aguas para programas de vigilancia o control, es importante es que el agua no provenga de un tanque domiciliario. Debe ser siempre agua directa de red.  

  5. ¿Cuál es la diferencia entre una norma de calidad del agua de bebida y la lista de parámetros o el criterio de calidad del agua?

    Es una confusión y una creencia muy extendida, aun entre profesionales del ramo del agua potable, que la norma y la lista con los parámetros y concentraciones son la misma cosa.

    La lista donde se presentan las sustancias que puedan estar presentes en el agua como contaminantes y los valores que se entienden como límites máximos para que no signifiquen riesgo a la salud humana también es llamada "estándar de potabilidad", "parámetros de calidad", "norma técnica", "tabla de límites", "criterio de calidad", etcétera. Aunque tal vez sea la parte más visible y consultada, en rigor, solo significa una sección dentro de una norma de calidad de agua para consumo humano.

    Una norma bien estructurada, al margen de tal lista, debe contener otros puntos adicionales entre los que se pueden mencionar la introducción, las cláusulas aenerales, las definiciones, el marco institucional, las frecuencias de muestreo, los métodos aprobados de análisis, las inspecciones sanitarias, los requerimientos generales, las recomendaciones de buenas prácticas, las violaciones y penalidades, la información y los programas de vigilancia y control.

  6. ¿Existe alguna relación entre mortalidad por cáncer e ingesta de agua con fibras de asbesto?

    Según la OMS ("Guías de la OMS para la Calidad del Agua Potable, vol. 2, Criterios de Salud'), "a pesar de que la carcinogenicidad del asbesto inhalado está bien establecida, no hay una evidencia concluyente de que el asbesto ingerido sea cancerígeno. Los riesgos a la salud asociados con la inhalación de asbesto en salud ocupacional han sido reconocidos desde hace tiempo e incluyen asbestosis, carcinomas bronquiales, mesoteliomas malignos de pleura y peritoneo y posiblemente cáncer del tracto gastrointestinal y de la laringe. En contraste, muy poca evidencia concreta ha sido encontrada acerca de la carcinogenicidad del asbesto ingerido en estudios epidemiologicos sobre poblaciones que han consumido aguas de bebida con altas concentraciones de fibras. Más aún, en estudios poblacionales ecológicos, no se ha encontrado evidencia de que exista una asociación entre mortalidad por cáncer y la ingestión de asbesto en agua de bebida".

    Las conclusiones a la que arriba nuestra Organización son contundentes: "A pesar de que el asbesto es conocido como carcinogénico para los humanos a través de la ruta de la inhalación, los estudios epidemiológicos de que se disponen hoy no apoyan la tesis de que exista una elevación en el riesgo de contraer cáncer asociado con la ingesta de asbesto en agua de bebida".

  7. ¿Cuál es la dotación de agua potable y de aguas residuales que debe considerarse para un hospital rural? 

    No existe una respuesta concreta, única y directa al tema de la dotación (consumo de agua por persona o cama por día). Y esto vale tanto para una comunidad como para un hospital. Es que la cantidad de agua consumida por los seres humanos depende mucho de las condiciones del lugar (geografía, clima), de la cultura (hábitos de higiene) y de la cercanía a las fuentes.

    El Dr. Sandy Cairncross (London School of Hygiene and Tropical Medicine), en un artículo publicado en Developing World Water (1987), compara dos poblaciones vecinas en Mozambique, con iguales características, clima, cultura y hábitos. En una de ellas lla fuente de agua estaba a solo 15 minutos de la villa y en la otra, a 5 horas. El consumo per cápita en la primera era de 12 L/persona x día mientras que en la segunda era de solo 3 L/persona x día.

    Esto confirma que no existe una sola respuesta a la pregunta "¿Cuánta agua debe entregarse a un poblador rural?".

    En el caso especifico de dotación y producción de aguas residuales en los hospitales rurales, se está en la misma situación.

    Sin embargo, si bien no se conoce la existencia de un valor concreto y único de dotación, se mencionan a continuación algunas pautas que pueden ayudar en el diseño del sistema de provisión de agua y de tratamiento de las aguas residuales para hospitales o clínicas rurales en países en desarrollo.

    En principio, existe la apreciación de que un hospital, sea de una zona urbana o rural, siempre consume mucha agua. Códigos típicos de construcciones exigen una dotación para hospitales de 600 L de agua fría/cama x día más 250 litros de agua caliente/cama x día. Metcalf y Eddy ("Tratamiento y depuración de las aguas residuales") presentan un valor de 570-950 L/cama x día.

    Esto se plantea para hospitales con internación localizados en ciudades. Puede estimarse que para el medio rural, el valor puede ser menor.

    El famoso documento del IRC "Small Community Water Supply" presenta un valor de 220-300 L/cama x día para pequeños hospitales de comunidades menores y es sugerencia personal del responsable de esta sección que se use el valor de 300 L/cama x día como límite inferior en cualquier cálculo de provisión de agua. Otra ayuda para el diseño se puede obtener de una práctica frecuente, que consiste en estimar que una cama de hospital rural consume 1,5 veces lo que consume un habitante común de esa población.
    Esto de por sí ya es un buen dato, pues conociendo cuál es la dotación de la población local o vecina (que tenga agua provista por medio de un servicio con red de distribución), se podrá multiplicar ese valor por el numero de camas y por 1,5 para tener el caudal diario que requerirá el hospital.
    También se estima (y esto lo corroboran Fair, Geyer y Okun en su libro Abastecimiento de agua) que un sanatorio rural consume el doble de agua que un hotel/hostería de vacaciones en la misma localidad. Una buena sugerencia para quien tenga que diseñar un hospital de características rurales es manejarse inicialmente con valores entre 300 y 600 L/cama x día como provisión de agua. El valor final debe ser obtenido indefectiblemente de observaciones en el lugar en donde se construirá el hospital.

    En cuanto al caudal de aguas residuales, se estima que las aguas residuales generadas son el 80% de las aguas potables abastecidas o utilizadas. Dependiendo de características locales, en casi toda América Latina ese valor oscila entre el 60% y el 80% del agua potable abastecida.

  8. ¿Qué cantidad de cloro es aceptable en el agua de uso domiciliario? ¿Cómo se puede medir esta cantidad en forma práctica? ¿Qué parámetros hay que medir para asegurar una buena desinfección? 

    El cloro es de lejos el desinfectante más popular del agua. Más de 95% de las aguas desinfectadas en todo el mundo utilizan este compuesto o sus derivados. Todos los compuestos clorógenos, sean sólidos, líquidos o gaseosos, al disolverse en el agua, producen dos ácidos: el clorhídrico y el hipocloroso. Es este último el que tiene las propiedades desinfectantes y el que se determina o analiza mediante una serie de pruebas que directamente expresan los resultados como miligramos de cloro por litro de agua (mg/L). Para estos análisis hay metodos iodométricos y amperométricos; estos últimos son los que ofrecen mayor precisión en el resultado. Sin embargo, para los fines de la determinación de la que habla la pregunta --plantas, redes y domicilios--, los recomendados son los colorimétricos de N,N-dietil-p-fenilendiamina (DPD) y de ortotolidina (O-T). El primero usa reactivos en tabletas y el segundo en forma líquida. La O-T es económica y el reactivo se consigue en cualquier ferretería, ya que es el que se usa precisamente en la determinación de cloro en piscinas de natación. Hay comparadores colorimétricos de la más variada gama y algunos son tan simples como una escala coloreada graduada colocada sobre un papel. Con mayor o menor precisión, todos pueden ser utilizados en situaciones rurales o de escasos recursos.

    En relación con cuál debe ser el valor del cloro residual para que un agua sea segura, eso dependerá de los valores que exija la norma de calidad de agua del país del que se trate. La OMS presenta en las Guías para la Calidad del Agua Potable de la OMS la siguiente recomendación:

    Una concentración de cloro libre mayor o igual a 0,5 mg/L, luego de 30 minutos de contacto y con un pH menor de 8. Se recomienda también que para que la desinfección sea eficiente, la turbiedad del agua sea menor de 5 UNT e, idealmente, menor de una UNT.

    La exigencia del pH bajo es que el ácido hipocloroso (como cualquier otro ácido) presenta un equilibrio químico con su ion correspondiente (en este caso, el ion hipoclorito), y si se sube el pH por encima de aquel valor, entonces predominará la forma del ion en vez de la del ácido. Siendo el ácido unas 80 veces más desinfectante (más poderoso) que el ion, es claro que asegurar un pH menor de 8 va a garantizar que el desinfectante está en "mejores condiciones" de operación que si es mayor de 8. La turbiedad importa, puesto que las partículas pueden englobar o proteger a los microorganismos, y así evitar que el cloro los ataque y elimine. Por lo expuesto, para saber cuál es la concentración de cloro residual, deberá medirse el cloro residual por medio del DPD o de la O-T.
    Si se desea mayor información o confirmación de las condiciones en que el desinfectante está en el agua, vale hacer las determinaciones de pH y turbiedad, que pueden tomarse como complementarias.

    Todo lo expresado es para asegurar un mínimo indispensable del desinfectante para asegurar la calidad microbiológica del agua, pero queda por responder cuanto es el máximo permitido. En el mismo documento, la OMS sugiere un valor máximo para el cloro en agua de 5 mL/L.

    Sin embargo, en la práctica, antes de llegar a ese valor, ya habrá casi con seguridad un aviso dado por los mismos usuarios de que los valores son excesivos, pues a concentraciones menores de ese valor de 5 mg/L se van a sentir marcados efectos organolépticos (olores y sabores).

    Resumiendo: los valores recomendados están en el rango de 0,5 a 5 mg/L.

    Sin desmedro de ello y desde un punto de vista práctico, en regiones o zonas rurales, en aquellos casos donde ha habido un buen tratamiento en la planta potabilizadora, valores mínimos de 0,3 mg/L en extremos de red o en los domicilios y 2 mg/L como máximo en los primeros usuarios de la red también pueden ser aceptables.

  9. El agua de red que sale del grifo es blanquecina y lechosa y luego se clarifica. ¿A qué se debe esto? 

    El causante de ese fenómeno es el aire, aire disuelto que está a presión en el agua de la tubería y que al salir del grifo y caer a la presión atmosférica, se libera en forma de minúsculas burbujas que le dan esa apariencia lechosa. Esto es casi como una ebullición o como cuando abrimos una botella de gaseosa y sale rapidamente el gas. En el caso de la la gaseosa es CO2 y en el caso comentado, es aire. Cuando este ha abandonado el líquido, el agua recobra su aspecto original. Esto no es riesgoso salvo por el hecho de que ese aire casi siempre se incorpora cuando hay discontinuidades en la provisión del servicio, lo que permite la entrada de aire, que luego, al reanudarse el servicio, es comprimido. No es el aire el que plantea el riesgo, pero sí la discontinuidad, ya que si entra aire a la tubería, pueden entrar fluidos (aguas servidas, por ejemplo), que obviamente pueden contaminar el agua en la red.

  10. ¿Cuáles son los principales efectos para la salud humana de la ingesta de agua con alto contenido de hierro? 

    El hierro es el segundo elemento más abundante en la corteza terrestre y su presencia es notable en el suelo y en las aguas subterráneas.
    En aguas para consumo humano, las sales que están en los acuíferos bajo condiciones anaeróbicas de Fe (II) son inestables y al contacto con el aire, precipitan como Fe (III) en forma de hidróxido insoluble.
    A pesar de que ya a niveles de 0,05-0,1 mg/L puede observarse turbiedad debido a la presencia de Fe, es por encima de concentraciones de 0,3 mg/L que se producen manchas en la ropa cuando son lavadas o en utensilios o artefactos sanitarios.
    También por encima de esos valores pueden presentarse sabores, aunque se conocen poblaciones que aceptan el consumo de aguas con contenidos mayores de 3 mg/L.

    Desde el punto de su acción sobre la salud humana, el Fe es esencial para los organismos vivientes, con dosis requeridas del orden de 10 a 50 mg/día.

    Ensayos con animales no han mostrado efectos teratogénicos en embriones de pollos y ratas.
    Adultos que han ingerido por largas temporadas suplementos del orden de 0,4-1 mg/kg de peso corporal no han sufrido efectos adversos.

    El Fe es absorbido en su mayoría por el duodeno y el tracto superior del yeyuno (comienzo del tracto intestinal). La absorción en el cuerpo humano depende de cada individuo y el exceso es expulsado por el organismo tanto por las heces como por la exfoliación de las células de la piel. Las pérdidas por orina o sudor son insignificantes.

    A pesar de ello, es posible que se produzcan intoxicaciones por dosis agudas. Ingestas del orden de 300-600 mg/kg de peso corporal pueden causar depresión, respiración agitada, convulsiones, fallas respiratorias, arrestos cardíacos y coma.

    Sin embargo, es claro que a las dosis que puede permitir el valor guía sugerido por la OMS (de 0,3 mg/L), se estará muy pero muy lejos de esas dosis adversas. Cabe precisar que el valor guía que ofrece la OMS se basa solamente en cuestiones estéticas y no en aspectos relacionados con la salud.